SAF: La revolución de los cielos está en nuestros suelos

SAF: La revolución de los cielos está en nuestros suelos

Mientras el mundo busca cómo descarbonizar la aviación sin detenerse, el Combustible Sostenible de Aviación (SAF por sus siglas en inglés) emerge como la única respuesta viable a corto plazo. ¿Lo mejor de todo?: la materia prima para producirlo está en nuestra basura.

La aviación mundial se enfrenta a una encrucijada. A diferencia de los automóviles, que pueden hacer la transición hacia baterías eléctricas, los aviones comerciales de larga distancia hoy no tienen esa opción. Las baterías actuales son demasiado pesadas para cruzar océanos y por otro lado, el hidrógeno verde, aunque prometedor, requeriría rediseñar todos los aviones y aeropuertos del mundo. Una tarea titánica que tomaría décadas.

Sin embargo, la urgencia climática no espera. La industria aérea es responsable de cerca del 2% al 3% de las emisiones globales de CO₂, y si no actúa, ese porcentaje se disparará a medida que otros sectores se descarbonicen.

La respuesta a este dilema tiene tres letras: SAF (Sustainable Aviation Fuel). Y para empresas como UNICA Global, representa la oportunidad de resolver dos problemas gigantescos de un solo tiro: limpiar los cielos de emisiones y limpiar nuestras ciudades de residuos.

¿Qué es el SAF y por qué es una solución "drop-in"?

El SAF es un combustible de aviación producido a partir de fuentes renovables (como residuos, aceites usados o biomasa) en lugar de petróleo fósil. Pero su característica más crítica, la que lo hace tan valioso financiera y logísticamente, es que es un combustible "drop-in".

¿Qué significa "drop-in"?

En términos sencillos, significa que es un reemplazo directo y compatible. El SAF tiene propiedades químicas casi idénticas al queroseno tradicional (Jet A-1). Esto permite que se pueda mezclar con el combustible fósil y utilizar en los motores de los aviones actuales, transportándose además por las mismas tuberías y camiones que ya existen en los aeropuertos.

No hace falta esperar a que se inventen los "aviones del futuro". Un avión que despega hoy de Santiago de Chile, Bogotá o Madrid puede volar con SAF sin necesidad de modificar ni un solo componente de su turbina.

El factor UNICA: superando el dilema "Alimentos vs. Combustible"

Aquí es donde la estrategia cambia el juego. La primera generación de biocombustibles cometió un error: competir con la alimentación humana. Al depender de cultivos intensivos como el maíz, la soja o la caña de azúcar, esa industria generó una presión insostenible sobre las tierras agrícolas y los recursos hídricos.

El resultado fue el infame dilema de "llenar el estanque o llenar el plato": el uso de tierras para combustible encareció los alimentos básicos y, paradójicamente, incentivó la deforestación para abrir nuevos campos de cultivo, anulando gran parte del beneficio ambiental que prometían.

El futuro, y la especialidad tecnológica de UNICA Global, rompe radicalmente con ese paradigma antiguo: Waste-to-Fuel (de residuo a combustible).

Nuestras plantas no necesitan hectáreas de cultivo fértil ni consumen el agua destinada a la agricultura. Tienen la capacidad de procesar residuos sólidos municipales (RSM) —la basura que todos generamos y que hoy colapsa los vertederos— y transformarlos, mediante procesos de gasificación avanzada, en gas de síntesis que luego se convierte en SAF.

Este enfoque genera un doble impacto ambiental positivo que pocos competidores pueden ofrecer:

  1. Reducción de emisiones en vuelo: El uso de SAF puede reducir las emisiones de carbono del ciclo de vida hasta en un 80% comparado con el combustible fósil, según datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).
  2. Eliminación de metano en tierra: Al desviar la basura de los vertederos, evitamos que se descomponga y libere metano, un gas de efecto invernadero 80 veces más potente que el CO₂ a corto plazo.

Un mercado insaciable y regulado

La demanda por SAF no es especulación; es una certeza matemática impulsada por mandatos globales.

  • Europa marca el paso: La Unión Europea, a través de su iniciativa ReFuelEU Aviation, ha hecho obligatorio que todos los vuelos que despeguen de aeropuertos de la UE incorporen un porcentaje creciente de SAF: 2% para 2025, subiendo al 6% en 2030 y alcanzando un 70% para 2050.
  • El déficit de oferta: Según estimaciones de IATA, para alcanzar las emisiones "cero neto" en 2050 se necesitarán volúmenes masivos de SAF. La producción actual es apenas una fracción minúscula de la demanda.

Esto crea una oportunidad de mercado sin precedentes: todo el SAF que se produzca en la próxima década ya tiene comprador asegurado.

Chile y América Latina: de importadores a potencias energéticas

¿Por qué es esto crítico para nuestra región? La respuesta va mucho más allá de la ecología; es una cuestión de soberanía económica y estrategia nacional.

Chile, por ejemplo, depende casi en su totalidad de la importación de petróleo para abastecer a su aviación. Cada vez que hay una crisis geopolítica global, los costos se disparan. Apostar por la producción local de SAF significa disminuir esa dependencia externa y transformar una debilidad histórica en una fortaleza exportadora.

El potencial es tan grande que ya existe una estrategia estatal en marcha:

  • Hoja de Ruta 2050: A través del programa Vuelo Limpio, impulsado por la Agencia de Sostenibilidad Energética, Chile se ha propuesto una meta ambiciosa: que para el año 2050, el 50% del combustible utilizado en la aviación nacional sea sostenible.
  • El "Arabia Saudita" de los combustibles verdes: Gracias a nuestra capacidad para producir hidrógeno verde y a la enorme disponibilidad de biomasa y residuos urbanos, Chile y la región tienen las condiciones perfectas para producir SAF a un costo competitivo.

Para UNICA Global, esto abre la puerta a una nueva industria nacional. No estamos hablando solo de cumplir metas ambientales, sino de crear empleos de alta calificación, desarrollar infraestructura en regiones y posicionar a Chile y Latinoamérica como proveedores clave de energía para las aerolíneas del mundo.

Como señaló recientemente LATAM Airlines, la demanda existe y es urgente: se han comprometido a usar un 5% de SAF para 2030, priorizando explícitamente la compra a productores sudamericanos. La oportunidad de capturar ese mercado es ahora.

El vuelo hacia el futuro

El metanol verde descarbonizará los océanos y el SAF hará lo mismo con los cielos. Ambas soluciones comparten un ADN común: la innovación tecnológica para transformar recursos renovables y residuos en energía limpia.

En UNICA Global, entendemos que la basura no es el final de la historia, sino el comienzo de nuestra independencia energética. Transformar residuos en SAF es la definición más pura de economía circular: tomamos lo que sobra en nuestras ciudades para impulsar, con energía local, los vuelos que nos conectan con el mundo.

La tecnología existe. La demanda existe. Es hora de despegar.